¿Las curules de paz respaldan a Abelardo o buscan garantías para sus territorios?


El respaldo de 11 de los 16 representantes de las Curules de Paz al presidente electo abrió un debate sobre la autonomía política y el futuro de las regiones más afectadas por el conflicto.
El 21 de julio de 2026, un día después de la instalación del nuevo Congreso para el periodo 2026-2030, se conoció una decisión que generó sorpresa en distintos sectores políticos.
11 de los 16 representantes de las Curules de Paz anunciaron su respaldo al gobierno del presidente electo Abelardo de la Espriella.
La decisión llamó especialmente la atención por el origen de estas curules y por las posiciones que el presidente electo ha expresado frente a los procesos de paz.
Quienes respaldan la decisión aseguran que los representantes están actuando con autonomía e independencia, buscando llevar inversión y desarrollo a territorios históricamente afectados por la violencia.
Sus defensores también sostienen que este respaldo no significa renunciar a la paz ni abandonar la defensa de sus comunidades, sino buscar una relación de cooperación con el próximo Gobierno para atender las necesidades de sus regiones.
Pero la decisión también ha generado críticas. Roy Barreras cuestionó el respaldo, argumentando que estos representantes están apoyando a un presidente electo cuya agenda política, según sus cuestionamientos, no tendría como prioridad la defensa de los procesos de paz.
El debate queda abierto:
¿Se trata de una decisión política autónoma para buscar beneficios para sus territorios o de una contradicción con el origen y la razón de ser de las Curules de Paz?
